momentos de ausencia mental

Escrito el 8 septiembre, 2017, a las 22:33, vestido, creo.

Hay momentos en la vida de una persona en los que necesita ser completamente invisible, momentos en los que pueda pasar inadvertido, en los que nadie se de cuenta de que está presente, momentos para el solo, que ha pesar de estar, no esté, no se como explicarlo, pero en definitiva, hoy he tenido una de esas mañanas, ya sabéis, mierdas mías.

El caso es que la mañana ha empezado bien, he tenido que ir a la UCA a sacar sangre y luego como cada día, quedar con las/os amigos a tomar café, hoy me he saltado el gimnasio, claro coño, sin sangre en las venas no estoy yo para levantar peso, si he tenido que ir al lavabo y casi pido ayuda.

Todo iba bien, como siempre, pero de repente, yo mismo he notado como estaba marchando del grupo, de la conversación y de toda la mesa, me he ido a mi mundo, aunque estaba a gusto en el, ha sido demasiado tarde, ya teníamos una conversación simpática y les ha resultado imposible dejarme en mi mundo, a mi me ha resultado mucho más difícil todavía intentar volver, he hecho lo que he podido pero no lo he conseguido.

Creo que estos pequeños aislamientos que me ocurren de tanto en cuando y sin avisar debería empezar a aprender a controlarlos, me doy cuenta cuando me excluyo del grupo y me voy a mi mundo, pero a veces es demasiado tarde por que estoy integrado en la conversación, o simplemente por que no hay la suficiente gente como para pasar inadvertido y que nadie se de cuenta de que no estoy presente mentalmente.

Lo que no tengo ni puta idea es de como puedo llegar a controlar estos momentos, cuando me quiero aislar en ese mismo momento, no puedo anticiparme a ellos y largarme de la mesa, me gustaría poder hacerlo, decir adiós e irme de la mesa a casa para poder aislarme tranquilamente en mi habitación, pero de momento no puedo anticiparme a ello, y en ocasiones me resulta violento, ellos quieren que siga en la mesa, y en la mayoría de ocasiones yo no se como volver, o quizá lo que pasa en realidad es que no quiero volver, no lo sé.

Cuando en caso solo también me pasa, me aíslo del mundo por completo, pero es muy diferente, estoy solo, no hay nadie con quien conversar, nadie que note mi presencia.

Lo malo de estas situaciones es que al estar en ambos lugares a la vez se me crea un cruce en el cerebro que luego me cuesta mucho deshacer, no soy capaz de centrarme en ninguno de los dos lados ni de atender como debería a nadie.

De momento creo que controlar todo lo que me estoy controlando es más que suficiente, no veo viable intentar meterme a controlar más mierdas de las que me pasan, sería volver a cargarme de nuevo negativamente la mochila, y ahora voy bastante bien, si de vez en cuando me voy a mi mundo, pues mira, ya volveré, acabaran dándose cuenta de que no estoy.

No sé, quizá más adelante lo intente, de momento no lo veo controlable ni viable intentarlo, hoy ha sido una mala mañana para mi, la tarde ha cambiado por completo, todo ha vuelto a su sitio y me he podido comportar como una persona casi “normal”, por suerte solo me pasa en ocasiones contadas, esperemos que siga así, de lo contrario no voy a poder salir de casa.

Puedes insultarme, criticarme, lo que te de la gana, pero todo comentario anónimo, o con un email falso será borrado.

  1. Zumba Solo dice:

    ¡Vaya! Acabo de leer el post del día 6 y ya estás de nuevo en el tajo. Bueno, pues nada, ahora me toca a mí.
    El consejo gratuito (porque no se cobra y porque tampoco es necesario darlo):
    Cuando estés con los amigos (o gente), míralos a la cara y estudia sus gestos. O simplemente míralos. Al igual que cuando vayas por la calle; quítate los cascos y mira a la gente con la que te cruzas. ¡Es maravilloso!
    -El abuelo.

    1. Ricardo dice:

      Lo intento, pero me cuesta, la mayoría de la gente no me interesa, ni sus gestos, ni sus que haceres, pero lo intento, de verdad abuelo.

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