mi sucia mente

Escrito el 9 septiembre, 2017, a las 15:19, sin tabaco.

Mi mente, la mujer más sucia, rebelde, mala, egoísta y perversa con la que me ha tocado lidiar en toda mi vida, mi mente trabaja a la velocidad del rayo, pasan tantas y tantas cosas en un día por ella que acabo agotado mentalmente, y lo malo es que solo el veinticinco por ciento de las cosas que pasan son buenas, y además motivadas por sujetos ajenos a mí, el resto, el resto es todo mierda, todo malas cosas, extrañas, violentas, muerte, destrucción, mi mente es una de las mujeres más caóticas que he conocido nunca, y es mía, de nadie más.

Parece ser que se ha propuesto que viva en un mundo extraño de caos y perversión, centrarme, pensar en positivo, aferrarme a recuerdos o a personas queridas son cosas que ella no concibe como algo bueno ni normal, me tiene encerrado en un mundo propio, y no un mundo creado para vivir en el, mas bien en un mundo pensado para sufrir en el.

Mi mente prefiere que esté solo, encerrado en miseros pensamientos sin sentido, haciendo que me aferre a las pocas cosas verdes que puedo capturar de vez en cuando, sintiendo miedo, dolor, agonía, sufrimiento, desolación, y sobre todo generando cada día nuevos problemas de los que me resulta prácticamente salir a mí solo.

Es rápida, muy rápida, sabe cuando algo me esta resultado agradable y consigue que me centre en cualquier otra cosa para que lo olvide, me hace llorar, me hace sufrir, me hace sentir que la vida no tiene sentido, y que mi existencia lo tiene mucho menos todavía.

Me obliga a dejar de lado todo aquello, y a todos aquellos, que hacen bien en mi vida, es como si se empeñara en obligarme a pasarlo mal, a ser un miserable solitario sin nadie ni nada a lo que poder agarrarme cuando lo necesito, y así me siento, lo consigue, soy un pobre miserable.

Ha sido así toda mi vida, desde donde soy capaz a recordar, siempre he necesitado “ayuda externa” para poder ser un poco feliz, siempre agarrando el tren más rápido para poder dejar de hacerle caso, para no estar pendiente de ella, para intentar frenarla, para intentar conseguir que no formara parte de mí, pero forma parte de mí, ella es quien manda, ella es quien decide, ella es quien me lleva por donde quiere.

Mis intentos para conseguir dominarla han sido siempre fallidos, nunca lo he conseguido, ni saliendo de mi cuerpo con las drogas ilegales, ni intentado centrarla con las drogas legales que me dan los profesionales, ella siempre es la que gana, la que hace de mi lo que soy, lo que fui y seguramente lo que seré, un pobre miserable despojo sin remedio ni cura.

Yo quisiera que mi mente fuera “normal”, que no me hubiera obligado a pasar por todo lo que he pasado, que no me hubiera obligado a hacer pasar a tanta gente por lo que les he hecho pasar, pero no, mi mente no es “normal”, muchos dirían que eso es que mejor de mí, que no soy “normal”, pero puedo asegurar que no es cierto, es lo peor de mí, yo no quiero ser así, yo no puedo seguir siendo así.

Puedes insultarme, criticarme, lo que te de la gana, pero todo comentario anónimo, o con un email falso será borrado.

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