a ti que me ves

Escrito el 2 julio, 2017, a las 10:51, recien levantado.

Invirtiendo mi tiempo en dejarlo pasar, humillándome cada día un poco más a mí mismo, mintiéndome con razones inventadas solo por y para mí, sufriendo en un silencio excesivamente ruidoso, dejando que mi ser se hunda, que mi luz se apague, que mi vida termine.

Aullando por las noches con los lobos, a ver si alguna de ellas tengo suerte y una perra duerme junto a mí, solo por no pasar frio, de amor ya no podemos hablar, no hay tiempo, no lo quiero para mí.

Abrazándome con fuerza a todo aquello que pueda quemarme, rodeando con mis brazos cualquier cosa que pueda congelarme, lo que sea necesario para parar, para dejar de pensar, lo que sea necesario.

Salir a la calle con la única esperanza de no ver a nadie, con el pensamiento de ser el único que camina hacía delante, sin mirar atrás, sin que importe con quien me cruce, solo caminar, en la calle, haga el tiempo que haga, caminar, siempre hacia delante, sin pensar.

Saber que el infinito no existe, asumir que igual que un día me pusieron aquí, cualquier otro día pediré que me quiten, se equivocaron conmigo, este no es mi lugar, este no es el mundo en el que debería estar.

De repente dejar de sonreír por cortesía, dejar que mi interior salga y comportarme como quiero hacerlo, de repente, sin pensarlo mucho, sin vacilar, dejarme salir al exterior, y que sea el tiempo el que decida.

Olvidar todo aquello que no hice, dejar de darle vueltas a las mismas cosas, una y otra vez, una y otra vez.

Asumir que la guerra está perdida, por muchas batallas que haya podido ganar, aún así seguir peleando, mientras mi espada no se rompa seguiré matando, mientras mi alma siga dentro, seguiré luchando.

Y si me estás viendo, que lo haces, sabrás que solo he sido un pequeño error en mí vida, en tu vida, en nuestras vidas, un pequeño detalle sin importancia, se olvidará pronto, será rápido.

Aún así, sigo inventando nuevos caminos, no puedo parar, me siento incapaz de sentarme a pensar, necesito caminar por nuevos lugares, sin imponerme nuevas metas, solo hacer caminos nuevos, y que nadie los siga, son solo para mí, pues jamas volveré atrás.

Intentar soñar, y al despertar con el alba, como siempre, poder recordar el sueño, y saber que aún dormido, sigo aquí, consciente de que no es lo que quiero.

No pedí que me dieran la bienvenida, por tanto creo que tengo todo el derecho a pedir que me digan adiós, no hasta luego, el infinito ya no existe, y lo sé, y tu lo sabes igual que yo.

No pienso recordar mi pasado, por que ya pasó, y no soy capaz de pensar en mi futuro, por que todavía esta por venir, solo se que estoy en mi presente, y es un presente que no me hace feliz, y lo sabes, pues lo estas pasando junto a mí.

Parar mi cabeza por un segundo, solo uno, un segundo de paz, de tranquilidad, de alivio, de soledad, de silencio, de amparo, de nada, solo un segundo, no pido más.

Y a ti que me ves, por que lo haces, pedirte que cierres los ojos y abraces mi soledad, dejame solo por instante, dejame llegar, solo eso te pido, pero nada puedo ofrecer a cambio, no puedo dejar en tus manos el poder llorar sin razón, el poder caminar sin mirar atrás.

El infinito, ese bucle sin sentido que se repite una y otra vez, el absurdo del que nunca se puede salir, la involución del ser humano, y cada vez más, y cada vez a peor.

Es más probable que yo no tenga ninguna razón de ser que cualquier otra cosa en la que se pueda prestar atención, solo un bicho más en esta degradación humana a la que nunca pedí llegar.

Y a ti que me ves, te pido un único favor, dejame pasar de largo.

Puedes insultarme, criticarme, lo que te de la gana, pero todo comentario anónimo, o con un email falso será borrado.

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